La Provincia puso fin al convenio que durante más de siete años mantuvo con la Nación para definir y distribuir los subsidios al transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). A través de un decreto publicado en el Boletín Oficial, el gobierno de Axel Kicillof oficializó un nuevo esquema de compensaciones que quedará bajo su control.
La administración bonaerense aprobó el acta de cierre que ambas jurisdicciones habían firmado el pasado 7 de marzo, luego de considerar cumplidas las obligaciones previstas en el acuerdo. De esta manera, quedó formalmente concluido el convenio que había comenzado a regir en diciembre de 2018.
El cierre también implica el final de la cooperación del gobierno nacional en tareas vinculadas con el Atributo Social de la tarjeta SUBE, las comisiones del sistema y las compensaciones correspondientes al gasoil a precio diferencial.
El convenio había surgido a partir del Consenso Fiscal y establecía que, desde enero de 2019, la Provincia de Buenos Aires asumiría la definición de los subsidios destinados al transporte dentro de su territorio.
Durante los años de vigencia del acuerdo, el entonces Ministerio de Transporte de la Nación se encargaba de calcular y liquidar las compensaciones, mientras que el gobierno bonaerense transfería los fondos a las empresas prestatarias.
El esquema fue prorrogado en diez oportunidades entre 2019 y 2025, hasta que la última adenda estableció como fecha definitiva de vencimiento el 31 de diciembre del año pasado.
A partir de entonces, la Provincia avanzó con un régimen propio para asistir a las empresas de transporte automotor de jurisdicción provincial y municipal que prestan servicios dentro del AMBA.



