La confirmación de un paro docente y la falta de avances en las paritarias mantienen en suspenso el inicio de clases en La Plata y en toda la provincia, pese a que el calendario oficial fija el arranque del ciclo lectivo para el primer día hábil de marzo.
Todos los gremios bonaerenses confirmaron que avanzan hacia un paro docente el 2 de marzo y el inicio del ciclo lectivo 2026 quedó seriamente comprometido. La medida se consolidó tras el rechazo a la oferta salarial del Gobierno provincial.
Tras el anuncio de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), desde el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de la provincia de Buenos Aires (SUTEBA) también propusieron una medida de fuerza, aunque con alcance nacional, lo que profundizó el escenario de tensión en las aulas. La iniciativa cuenta además con el respaldo de Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica de Buenos Aires (AMET), Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) y Unión de Docentes de la provincia de Buenos Aires (UDOCBA), nucleados en el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB).
De esta manera, los gremios con mayor representación en la provincia avanzan hacia un paro de 24 horas previsto para el mismo día fijado para el inicio de clases, mientras se espera que otras organizaciones se sumen a la medida.
Fuentes gremiales indicaron a 0221.com.ar que por el momento no han surgido contactos de ningún tipo que indiquen que en los próximos días pueda haber alguna convocatoria, aunque tampoco se descarta. Sindicatos ligados a los estatales remarcaron que están expectantes y adelantaron que de no haber algún llamado es posible que eleven una nota reclamando la reapertura de las paritarias "para atender las múltiples necesidades que tienen los trabajadores".
El conflicto se desató tras el rechazo sindical a la propuesta salarial del 3% realizada por el gobierno bonaerense en la última reunión. Los gremios consideraron que el incremento resulta insuficiente frente a la inflación y señalaron que en términos reales impacta en apenas un 1,5% del salario de bolsillo.

