A la altura del kilómetro 325 de la Ruta 2 no hay rastros de frenadas sobre el asfalto. Tampoco algún otro indicio que demuestre que el chofer del micro que volcó este martes rumbo a Mar del Plata intentó evitar el siniestro que dejó dos muertos y más de 40 heridos. Para el fiscal Germán Vera Tapia, que investiga el hecho, estos datos significan una cosa: que el conductor se fue a la banquina por una distracción.
El titular de la fiscalía de delitos culposos de la ciudad balnearia prácticamente descartó la hipótesis de la intervención de otro vehículo en el trágico accidente vial ocurrido a la altura de General Pirán.
Por el contrario, la principal teoría apunta a una maniobra imprudente por parte del conductor, que tiene unos 49 años, según supo Infobae. Por esto, ordenó detenerlo y acusarlo del delito de homicidio culposo y lesiones culposas.
El motivo de por qué no iba atento al camino todavía no está claro. Pero no hay nada descartado.
Una de las opciones que se investiga es que el hombre se haya quedado dormido al volante, por lo que no se dio cuenta de que se estaba desviando de la traza hacia uno de los costados.
La otra es que se haya distraído con el celular. En ambos casos, explicaría por qué no intentó frenar o hacer alguna maniobra del estilo para evitar que el micro se cayera de forma lateral hacia la derecha.
En el marco de la investigación, el fiscal Vera Tapia solicitó un análisis de alcoholemia -que le dio negativo- y otro toxicológico, que todavía no se conocen los resultados. Además, le secuestró el celular, aunque advirtió que es difícil determinar si lo estaba utilizando al momento del siniestro.
El conductor se encuentra actualmente internado en el hospital de General Pirán, a donde lo trasladaron por las lesiones que sufrió durante el hecho. Se encuentra con custodia policial que aguarda a que le den el alta para trasladarlo a la fiscalía de Mar del Plata.

