El delincuente parecía que iba a comprar y hasta le hizo pesar la mercadería a la empleada. Pero enseguida reveló sus verdaderas intenciones, pasó del otro lado del mostrador y sustrajo dinero de la recaudación y el celular de la víctima, a quien obligó a recluirse en el fondo del comercio. Previo a huir, se tentó y se llevó una factura del exhibidor. Ocurrió en avenida San Martín al 900, en Ramos Mejía.

