El presidente Javier Milei oficializó este jueves en el Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza el proyecto de reforma del Código Penal, que propone una actualización del régimen punitivo después de más de un siglo de vigencia de un texto aprobado en 1921. La iniciativa legal, a su vez, postula el agravamiento de las penas, la baja en la edad de imputabilidad y nuevas figuras delictivas como tres de los principales puntos del documento que será remitido al Congreso de la Nación.
El anteproyecto busca ordenar en un único cuerpo múltiples normas penales especiales e intenta responder a fenómenos contemporáneos como el crimen organizado transnacional, la violencia digital o el narcotráfico. Sus ejes nodales, en rigor, giran en torno al agravamiento de penas, la imprescriptibilidad de delitos graves, el cumplimiento efectivo de las condenas, la restricción de la liberación anticipada y la baja en la edad de imputabilidad.
En cuanto al agravamiento de sanciones, el esquema propone elevar mínimos y máximos en una gran cantidad de delitos. Así, el homicidio simple pasará de un rango de 8 a 25 años a uno de 10 a 30. El homicidio agravado seguirá castigado con prisión perpetua, aunque se amplían los supuestos: alcanzará a crímenes contra el presidente, ministros, docentes, menores de 16, mayores de 65, personas privadas de libertad o hechos cometidos en espacios de concurrencia masiva. A la vez, se elevan las penas por lesiones leves (de 1 mes a 1 año, a entre 1 y 3 años) y por lesiones viales (de 2 a 6 años en su forma simple y de 3 a 6 en la agravada).





